Audiencia Pública: Implementación de los PDET en el departamento del Chocó.

Este documento se divide en tres apartados: en primer lugar se explican algunas generalidades de los PDET, dando cuenta de los objetivos, avances y la creación de nueva institucionalidad en el Departamento del Chocó. En el segundo, se explica la materialización del enfoque étnico y por último se exponen las principales dificultades del proceso de implementación de los PDET en el Chocó y finalmente se exponen algunas conclusiones generales.  En ese sentido, este insumo espera hacer una síntesis del estado actual de los Programas con Enfoque Territorial en el departamento del Chocó.

Generalidades #

Los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial – PDET son parte de la Reforma Rural Integral y según lo contemplado en el Acuerdo Final de Paz tiene los siguientes propósitos:  Sentar las bases para la transformación estructural del campo, contribuir a revertir los efectos del conflicto, generar un relacionamiento equitativo entre el campo y la ciudad, profundizar en el reconocimiento de la diversidad étnica, cultural y de las mujeres en la construcción de desarrollo territorial y hacer del campo colombiano un escenario de reconciliación.

Pero, sin lugar a dudas, uno de los principales elementos que aportaron los PDET es el espíritu participativo que hemos denominado la profundización de la democracia, que cobra especial importancia en el departamento del Chocó donde predomina la diversidad cultural representada en la presencia de comunidades indígenas y afrocolombianas, de allí que el enfoque étnico del Acuerdo Final de Paz “reconozca que los pueblos étnicos han contribuido a la construcción de una paz sostenible y duradera, al progreso, al desarrollo económico y social del país, y que han sufrido condiciones históricas de injusticia, producto del colonialismo, la esclavización, la exclusión y el haber sido desposeídos de sus tierras, territorios y recursos; que además han sido afectados gravemente por el conflicto armado interno y se deben propiciar las máximas garantías para el ejercicio pleno de sus derechos humanos y colectivos en el marco de sus propias aspiraciones, intereses y cosmovisiones”.

Según datos del DANE con corte a diciembre del 2020, Chocó es el departamento más pobre de Colombia y su Índice de Desarrollo Humano – IDH[1] es el menor del país con una tasa de pobreza monetaria del 38.8%[2] que obedecen a una débil presencia estatal y a los efectos de la pandemia. El departamento tiene además una de las menores densidades de población por kilómetro cuadrado del país, y un alto porcentaje de población joven por debajo de los 15 años (45%); al tiempo que presentan necesidades de saneamiento básico y agua potable insatisfechas, pues en sus municipios la cobertura de acueducto solo alcanza el 41% y el de alcantarillado 28.9%. La baja cobertura en acceso al agua potable y alcantarillado genera una de las grandes problemáticas de salud de los pobladores, lo que se manifiesta con las más altas tasas de mortalidad infantil del país. Sin embargo, el departamento posee una enorme riqueza de recursos biológicos con elevados índices de endemismos[3] inmersos en una imponente selva, que actúan como corredor biológico de la biota que converge de centro a Suramérica. Según datos de la Gobernación del Departamento del Chocó indican que 16 de los 30 municipios tienen actividades mineras. Siendo esta actividad económica una de las principales fuentes de la economía chocoana.

La región PDET Chocó está conformada por 14 municipios: Riosucio, Acandí, Carmen del Darién, Unguía, Bojayá, Medio Atrato, Medio San Juan, Sipí, Nóvita, Condoto, Istmina, Litoral del San Juan-Chocó, Murindó y Vigía del Fuerte, estos dos últimos municipios del departamento de Antioquia. Los 14 municipios de la subregión son categoría sexta.

De acuerdo con la Consejería para la Estabilización y la Consolidación, en la construcción del Plan de Acción para la Transformación Regional – PATR del Chocó (fecha de suscripción: 19 de septiembre de 2018)  participaron 1.275 personas de los 14 municipios y dadas las características de las comunidades, en las que priman indígenas y afros, se realizaron 33 asambleas, se suscribieron 14 pactos étnicos y 14 pactos municipales, priorizando 2.027 iniciativas, de las cuales 1.954 tienen impacto municipal y 73 subregional.

De las 2.027 iniciativas, que representan el 6,1% del total nacional, 1.308 (el 65%) fueron marcadas en las fases participativas con la etiqueta étnica, lo cual indica que están dirigidas a los pueblos y comunidades étnicas de la subregión, por su parte, 195 (el 9,5%) tienen la marca de género y mujer rural, lo que indica que benefician a este grupo poblacional, de las cuales 128 se cruzan con la etiqueta étnica.

Así mismo, en la Sesión Institucional de la Subregional Chocó (realizada el 29 de octubre de 2021), se indica que a través de las diferentes fuentes de financiación (recursos del Presupuesto General de la Nación, Obras por Impuestos, Yo me Subo a mi PDET, entre otros) se han ejecutado 260 proyectos con una inversión cercana a los $480 mil millones. Además, se adelantan 6 Proyectos Integradores que agrupan componentes de emprendimiento no agropecuario, infraestructura interventoría, infraestructura obra, productivo e integral. El valor de estos proyectos es de $15.636 millones.

En la subregión Chocó, OCAD Paz tiene 36 Proyectos aprobados en Transporte; Acueducto y Saneamiento Básico; Minas y Energía; Agricultura y Desarrollo Rural, y Educación, con un costo total de inversión de $ 322.347 millones.

Así mismo la Agencia para la Renovación del Territorio presenta en su portal de información algunos datos de avance por cada uno de los 8 pilares:

– Ordenamiento Social de la Propiedad Rural y Uso del Suelo: En comparación con otras subregiones, no se presenta o destaca innovaciones o elementos materiales de analizar “no se ha desarrollado”

-Infraestructura y Adecuación de Tierras: Se registra una iniciativa, respecto del municipio de Condoto (Chocó) el cual alcanzó una cobertura universal en el servicio de energía eléctrica entre 2018 y 2019.

-Salud Rural: En comparación con otras subregiones, no se registra ningún avance o desarrollo de este pilar.

-Educación Rural: La cobertura neta se encuentra en transición (56%), primaria (101%), y total (98%), se registra un promedio superior al registro nacional.

-Vivienda, Agua Potable y Saneamiento: Subregión con menor brecha urbano-rural en condiciones de hacinamiento.

-Reactivación Económica y Producción Agropecuaria: La tasa de ocupados (15,4) formales se encuentra entre las cinco más altas de las subregiones del país.

-Derecho a la Alimentación: En comparación con las otras subregiones, no se destaca ningún avance considerable.

-Reconciliación, Convivencia y Paz: Las tasas de homicidios y de hurto cayeron entre 2018 y 2019 en un 28%, y 3% respectivamente en la presente subregión.

Además de los anteriores pilares, se registran alrededor de 799 iniciativas PDET, incluidas en los planes de desarrollo territorial de toda la subregión del Chocó. Donde se registran municipios como; Acandí, Bojayá, Carmen del Darién, Condoto, El Litoral del San Juan, Istmina, Medio Atrato, Medio San Juan, Murindó, Nóvita, Riosucio, Sipí, Unguía, Vigía del Fuerte, Antioquia, Chocó.

Adicionalmente, algunos de los avances  en materia infraestructura institucional según anunció el Director del Departamento Administrativo de la Función Pública, Nerio José Alvis Barranco, los PDET contarán con oficinas de Instancias de Gerencia de Proyectos en Subregión Chocó, estrategia que se propone para garantizar una oficina en cada alcaldía que dinamice la gestión de proyectos, de recursos de cofinanciación, asignación para la paz del Sistema General de Regalías, los provenientes de cooperación internacional y todos los aportes que permitan cumplir las apuestas de desarrollo sostenible.

En este mismo sentido, el pasado 5 de noviembre del presente año, se creó la Instancia de Paz con Legalidad, que firmó el gobernador del Chocó Ariel Palacios, esta instancia tendrá la función de elaborar y actualizar la caracterización de las iniciativas de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial – PDET y los Planes de Acción de Transformación Territorial (PATR) de acuerdo con los lineamientos vigentes.

 Enfoque Étnico de los PDET #

El Capitulo Étnico del Acuerdo Final de Paz define que los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial – PDET, cuya realización esté proyectada para hacerse en territorios de comunidades indígenas y afrocolombianas, deberán contemplar un mecanismo especial de consulta para su implementación, con el fin de incorporar la perspectiva étnica y cultural en el enfoque territorial, orientados a la implementación de los planes de vida, etnodesarrollo, planes de manejo ambiental y ordenamiento territorial o sus equivalentes de los pueblos étnicos.

Según informe del Centro de Pensamiento y Diálogo Político – CEPDIPO, “el departamento de Chocó se caracteriza por una presencia mayoritaria de pueblos étnicos, de un total de 966 resguardos constituidos en el país, 157 se encuentran en Chocó, de los cuales 57 están en municipios PDET. En la misma vía, de 718 solicitudes indígenas para la constitución, saneamiento o ampliación de sus territorios en el país, 37 de ellas hacen parte de Chocó. Por otra parte, de 201 territorios de comunidades negras legalizados, 59 se encuentran en ese departamento y de 241 solicitudes de comunidades negras para la legalización de sus territorios 3 de ellas corresponden a Chocó”.[4]

Es importante mencionar que al PDET se le agregó el apellido “étnico”, por ser construido en su mayoría con comunidades afrocolombianas y pueblos indígenas. El mecanismo especial de consulta, según lo señala el Decreto 893 de 2017, se realizó con representantes del foro interétnico de Solidaridad Chocó-FISH, la Mesa Departamental de Concertación Permanente de los Pueblos Indígenas del Chocó y la Organización Indígena de Antioquia -OIA. En total participaron 65 Consejos Comunitarios y 55 autoridades indígenas de los 14 municipios que integran la subregión.

La primera acción de las comunidades étnicas de la subregión Chocó fue renombrar el PDET como Programa de Desarrollo con Enfoque Territorial y Étnico – PDETE, adicional a la creación del Mecanismo Especial de Concertación – MEC (instalado formalmente en noviembre 10 de 2020) que es un proceso de consulta con perspectiva étnica y diferenciada que permitirá forjar procesos de activación económica ajustados a la realidad, usos y costumbres propias del territorio chocoano y de su gente. Igualmente, en la subregión se identifican 20 sujetos de reparación colectiva, 9 para comunidades indígenas y 11 para comunidades afro, y 8 planes de retorno y reubicación, 4 de los cuales han sido formulados y 4 están aprobados (Procuraduría, 2020).

Para la creación de esta instancia interétnica se asumió el criterio territorial y étnico, en el que la distribución de los delegados de las comunidades se acordó fuera de manera paritaria (Afros e Indígenas), con un total de 32 delegados y una participación de mujeres del 30%, para esto se tiene en cuenta que, aunque las comunidades negras son mayorías, las comunidades indígenas presentan mayores índices de necesidades básicas insatisfechas[5].

Este espacio de Participación Interétnica  es la instancia donde los pueblos y comunidades étnicas podrán conocer, deliberar, pronunciarse y decidir sobre la implementación de las diferentes iniciativas acordadas y que están presentes en los PDETE. La  participación se ajustará a la naturaleza o a la ruta de implementación de las iniciativas, involucrará un nivel político-territorial que convoque a todos los pueblos y comunidades étnicas de cada municipio PDET en un solo espacio, y un nivel local o comunitario, que involucra al pueblo étnico específico directamente implicado en la implementación de la iniciativa correspondiente.

Algunas dificultades #

Exclusión de municipios que cumplían con los criterios de priorización, por ejemplo:

  • Juradó, en el Pacífico chocoano, hubo grandes afectaciones ocasionadas por el conflicto armado a finales de la década del noventa y comienzos del 2000, de donde se llegó a desplazar el 70% de sus pobladores, y que hoy tiene presencia de cultivos de uso ilícito.
  • Bagadó y Alto Baudó, con presencia de grupos armados, que se disputan el territorio porque son corredores estratégicos para sus intereses económicos.
  • Quibdó, capital de Chocó, con 115 mil habitantes, cientos de ellos llegados allí en condición de desplazados forzados de distintos lugares del departamento, pues este es un municipio que recepciona las víctimas de todos los municipios.

Priorización de iniciativas que obedecen a pequeños proyectos:

En el PART se trazaron la meta de hacer de Chocó, en una década, “un territorio, reconocido como un espacio de vida basado en las prácticas y saberes ancestrales y por la recuperación y potenciación de los sistemas productivos y de conectividad, además, con la infraestructura necesaria y adecuada”.

En este documento de Plan de Acción para la Transformación Regional -PATR se afirma: “será producto de una apuesta de desarrollo social, político y económico competitivo, en armonía con el patrimonio natural y cultural, en donde se garantice la autonomía, soberanía y gobernanza territoriales, con enfoque diferencial étnico, de género y generacional. En la subregión PDET Chocó se habrán restaurado sus ecosistemas y su tejido social, constituyéndose para el país en un espacio emblemático de reconciliación. reparación, convivencia y paz territorial, en donde se garantiza el buen vivir y el goce efectivo de los derechos”.

Sin embargo, comunidades afrocolombianas e indígenas han manifestado sentirse por fuera de los espacios de planeación en tanto el Mecanismo Especial de Concertación -MEC se empezó a dinamizar posterior al proceso de priorización de las iniciativas en donde, por ejemplo, una de las principales apuestas es la conectividad fluvial del departamento, teniendo en cuenta los corredores hídricos que permitan el desarrollo social y económico de la región.

En este sentido, uno de los líderes del Grupo motor departamental manifiesta: “El Chocó tiene salida a dos océanos, lo que nos hace una región con un importante potencial, pero no hay recursos para para construir puertos, carreteras y garantizar la conectividad fluvial, somos una despensa de materias primas para todo el país, pero eso no se refleja en la calidad de vida de quienes vivimos aquí. Insisto, los PDET son insuficientes porque no son estratégicos, su alcance es mínimo, basado en microproyectos”.

Débil énfasis en lo ambiental:

Como ya se mencionó, el Chocó es una región biodiversa de importancia mundial. Sin embargo, la construcción e implementación del PDET hace poco énfasis en este sentido aun cuando la visión que quedó consignada en el PATR de la subregión Chocó propone como elemento central la protección y el aprovechamiento de los recursos ambientales, desde la riqueza y la diversidad étnica que constituye el territorio.

Siendo esta subregión de vital importancia ambiental no prevalecieron las iniciativas comunitarias referidas a la protección de los ecosistemas ni —sobre todo— a la articulación de la perspectiva étnica en el ordenamiento y planificación del suelo. (CEPDIPO, 2021).

Para la construcción de los PDET, no se contó con el acompañamiento técnico constante de los distintos sectores, ni de las autoridades ambientales, especialmente en las fases previas a la firma del PATR, para que evaluaran en el desarrollo de este proceso la viabilidad de las propuestas formuladas por la comunidad (Procuraduría General de la Nación, 2019, págs. 49-50).

Las comunidades afro e indígenas son conscientes de que habitan una región valorada no solo por su biodiversidad, única en el mundo, sino por su posición estratégica que ha sido utilizada desde décadas atrás para el establecimiento de economías ilícitas y por intereses económicos ligados al extractivismo y a la agroindustria. En este sentido, una de las exigencias es justamente la implementación del Programa Nacional Integral de Sustitución – PNIS para superar la deforestación de la selva y la afectación del suelo por el uso de agroquímicos, sumado a las garantías económicas y sociales de las familias que derivan sus ingresos de esta economía.

Seguridad:

En los Autos 004 y 005 de 2009, la Corte Constitucional señaló́ un sinnúmero de afectaciones de los pueblos indígenas y afrocolombianos. En particular sobre el departamento del Chocó, en el Auto 004 de 2009 se manifestó́ que los pueblos indígenas Embera Katío y Wounaan y otras comunidades étnicas desplazadas en Bagadó, Tadó, Certeguí, Istmina, Medio San Juan y Litoral San Juan (Taparalito, Unión Balsalito, Pitalito y San José) y Zona Bajo y Alto Baudó presentaban una situación de alta vulnerabilidad por diferentes factores, como desplazamientos forzados, confinamientos, acciones bélicas en sus territorios, disputas territoriales de actores armados, conflictos interétnicos, débil presencia institucional, intervención de programas inadecuados a sus particularidades culturales y falta de acceso a servicios básicos (Procuraduría, 2020).

En lo que va corrido del 2021 se han registrado 195 homicidios, 6.641 familias, es decir, 27.701 personas confinadas y 2.311 familias desplazadas por la violencia (minas antipersona y confrontaciones armadas) afectando principalmente a comunidades indígenas. Es tal la situación en el departamento que, en el 2021, la Defensoría del Pueblo ha emitido 31 alertas tempranas por acciones de diferentes grupos al margen de la ley.

Es por esta razón que uno de los llamados de las comunidades, es que se busque la resolución del conflicto armado mediante la vía del diálogo. Y para lograrlo también es necesario la implementación integral del Acuerdo de Paz, en especial “poner en marcha acciones concretas de desmantelamiento de estructuras paramilitares”.

En conclusión, el permanente conflicto armado en los municipios del Chocó, además de poner en riesgo las condiciones de vida y ejercicio de derechos fundamentales de los chocoanos, dificulta la implementación de la Reforma Rural Integral y en general las políticas de reparación a víctimas y construcción de paz. En consecuencia se ha paralizado la ejecución de algunas obras, se ha impedido el acceso de la institucionalidad a los territorios, así como la entrega de ayudas humanitarias y el cumplimiento de medidas contempladas en los Planes de Reparación Colectiva y los de Retorno y Reubicación (Procuraduría, 2020).

Conclusiones: #

A continuación, se presentan las principales conclusiones del estado actual de implementación del PDET en el departamento del Chocó. 

  • Respecto a la priorización de los municipios, si bien esta corresponde a los criterios establecidos y a las concertaciones realizadas en el marco de la Comisión de Seguimiento Impulso y Verificación a la Implementación -CSIVI, instancia del Acuerdo final de Paz, hubo exclusión de municipios que tienen presencia de población indígena Emberá (tanto Katío como Chamí) y cuyas comunidades atraviesan los mismos problemas estructurales de los municipios que están siendo actualmente atendidos.
  • Es necesario fortalecer el Mecanismo Especial de Concertación –MEC con la participación activa de indígenas y comunidades afrodescendientes, ya que la subregión del Chocó es casi en su totalidad un territorio étnico, por lo que es necesario que obedezcan al reconocimiento y conservación de prácticas ancestrales o etnoculturales.
  • Siendo esta subregión de vital importancia ambiental no prevalecieron las iniciativas comunitarias referidas a la protección de los ecosistemas ni a la articulación de la perspectiva étnica en el ordenamiento y planificación del suelo.
  • El PDETE tiene también un enfoque reparador, es necesario para la efectividad de los esfuerzos estatales garantizar la integralidad de la implementación del Acuerdo de Paz particularmente el PNIS y las Garantías Seguridad consignadas en el punto 3 del Acuerdo final de Paz.
  • La implementación del Enfoque étnico no debe ser solo nominal, se deben brindar  las garantías necesarias para que las comunidades participen de manera efectiva en las decisiones de sus territorios.
  • Las crisis humanitarias derivadas del conflicto armado que vive actualmente la región pone en riesgo la implementación del PDET y la participación activa de comunidades indígenas y afrocolombianas, por lo tanto, urgen la materialización de medidas efectivas por parte del Estado colombiano para garantizar el respeto a la vida y permanencia de las comunidades étnicas en sus territorios.

[1]                      El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es un indicador creado por el Programa de las Naciones Unidas (PNUD) con el objetivo de medir el avance en el grado de desarrollo de los distintos países. El IDH se construye a partir de tres dimensiones: esperanza de vida, logros educacionales e ingresos.

[2]                      La cifra base para definir si una persona es considerada o no pobre e de $273.028. En contraste, ciudades como Bogotá y Santander registran líneas más elevadas: $448.749 y $354.135, respectivamente.

[3]                      El endemismo es un término utilizado en biología para indicar que la distribución de una especie es limitada a un ámbito geográfico reducido y que no se encuentra en ninguna otra parte del mundo.

[4]                      Centro de Pensamiento y Diálogo Político, Documento de trabajo 22, “Una perspectiva territorial de la implementación sin reconocimiento y garantías del enfoque étnico”, Bogotá, junio de 2020.

[5]                      – Región del Darién chocoano así: Riosucio (3), Carmen del Darién (2), Ungía (1), Acandí (1), por los afros. La participación indígena por municipio fue la siguiente: Riosucio (3), Ungía (1), Acandí (1) y Carmen del Darién (1), resaltando el municipio de Riosucio que escogió a dos mujeres indígenas. 13 delegados.

                – Región San Juan quedó distribuida de la siguiente manera: Los afros quedaron con un representante por municipio; Istmina (1), Condoto (1), Novita (1), Medio San Juan (1), Sipí (1), Litoral del San Juan(1); de igual manera los indígenas quedaron con un representante por organización: Ascich (1), Camawa (1), Atwobas (1), Rresguardo de Unión Wounaan (1), Asowap (1) y Charpen (1), en total con 12 delegados.

                – Región de Medio Atrato quedó  distribuida de la siguiente manera: 3 delegados de Cocomacia y 1 delegado para PDI. Las Asociaciones Indígenas quedaron con 4 delegados, uno por cada municipio: Murindó (1), Vigía del Fuerte (1), Bojayá (1), Medio Atrato (1); en total 8 delegados.