El invierno no da tregua urgen acciones de Estado que superen el asistencialismo.

Quiero dejar constancia hoy sobre la grave situación que vive el país y en particular el departamento de Antioquia, las fuertes precipitaciones provocaron emergencias en cuatro subregiones de Antioquia. El hecho más grave tuvo lugar en Dabeiba donde se registraron varios deslizamientos de tierra y una avenida torrencial, que hoy ha dejado 3 pérdidas de vida y varias personas desaparecidas.

Así mismo, la situación es complicada en varios municipios consecuencia de la fuerte ola invernal que vive el país,  en Urrao, suroccidente de Antioquia, por las altas precipitaciones se presentó una creciente del río Penderisco generando inundaciones en varios sectores, afectaciones en los puentes La Magdalena.

En Ebéjico, occidente, se presentaron seis deslizamientos en la vía principal, tramo vereda la Renta – corregimiento El Brasil y en la vereda Blanquizal. Se presentó cierre total de la vía. Operarios trabajan en su reapertura.

En San Carlos, oriente, se presentó un movimiento en masa y caída de árboles a causa de las lluvias, lo que generó el cierre de la vía de ingreso al municipio.

En La Pintada, suroccidente, las fuertes lluvias dejaron más de 100 familias afectadas.


En Puerto Berrío, hay más de 45 familias del corregimiento Virginias que están incomunicadas e inundadas por causa de derrumbes y por la caída de un puente.


En Medellín, hubo colapso parcial de tres viviendas en el barrio Manrique, las cuales tenían recomendación de evacuación. Se registraron tres lesionados y 11 personas evacuadas.


Si bien reconozco el importante trabajo que han hecho las autoridades locales como el acalde Leyton Urrego y el acompañamiento la Gobernación  y la misma presidencia que desplazó comisiones para conocer el nivel de afectaciones y a instalación de un puesto de mando unificado para coordinar la atención.

Hago un llamado al gobierno, pues este nivel de desatre ambiental, social y económico para el departamento en época de pandemia requiere de acciones  estructurales más allá de invitar a la gente a no arrojar basuras y no exponerse a las zonas de riesgo de deslizamiento o inundación.

Es importante insistir en las medidas preventivas y de acción definitiva a estos desastres que se vuelven reiterativos en la temporada de lluvias, el gobierno nacional debe invertir por ejemplo en los planes de sistema de alcantarillado sobre todo en aquellas zonas donde las inundaciones son persistentes.


El cambio climático es un fenómeno real que nos fecta como nación, hoy los episodios climatológicos se vuelven más extremos. Por lo que es necesario que el gobierno tome decisiones de fondo por ejemplo no sólo pensar en entregar subsidios para arriendo sino en implementar de manera urgente el  plan de vivienda rural, para atender prioritariamente a quienes han resultado afectados por estos desastres.

Adicionalmente hay que ubicar una forma de planificar el territorio superando el enfoque hacia modelos de ocupación conflictivos, sino enfocarse en planificar el uso del suelo y del patrimonio hídrico. En ese sentido, urge implementar el Plan de Zonificación Ambiental que permita delimitar la frontera agrícola y caracterizar el uso de las áreas que deben tener un manejo ambiental especial, tales como: zonas de reserva forestal, zonas de alta biodiversidad, ecosistemas frágiles y estratégicos, cuencas, páramos y humedales y demás fuentes y recursos hídricos. 

No es con asistencialismo que vamos a resolver la magnitud de estas afectaciones que desafían la estabilidad económica, interrumpen la cadena de producción de alimentos y crean incertidumbre. Urgen acciones de fondo que permitan que el país enfrente estos fenómenos climáticos sin poner en riesgo la integridad de los ciudadanos y el desarrollo económico del país.